Opinión

Sin rumbo fijo en pandemia

Decisiones.- Estamos a años luz de ser una democracia consolidada, pero lo que hemos logrado no es cosa menor: medianamente se ha conseguido igualdad para hombres y mujeres en el espacio público; también se ha construido un sistema político en el que la disidencia es tomada en cuenta y, especialmente, se ha logrado sepultar la figura de un partido hegemónico.

No obstante lo anterior, hoy -como huérfanos de la política sanitaria- vemos a muchos funcionarios públicos que brincan de cargo en cargo (chapulines), que poco representan a la sociedad a la que se deben; con grados académicos impresionantes, pero que están en el gobierno no por vocación o compromiso con el pueblo, sino por el beneficio económico o personal que su cargo les retribuye. Mientras, la agudización de desequilibrios sociales acecha tras la puerta, sin una ruta concreta para afrontar esta emergencia, a reserva de un exiguo “sálvense quien pueda”.

Sin sonar López Portillista, debo señalar que hoy más que nunca, “la solución somos todos” aludiendo a que, en esta época de amenazas virulentas (Covid-19, crisis económica), nadie está exento y los escenarios no son halagüeños. Creo que después de la Peste Negra, jamás se había presentado un panorama tan crudo de incertidumbre y miedo generalizado. Irónicamente es tiempo de estar más unidos para romper la cadena de contagios.

Esto viene a colación porque en esta contingencia sanitaria, con casi dos años de experiencia, seguimos improvisando las acciones para sortear la crisis y para atender a los sectores más vulnerables, maquillando cifras, escamoteando vacunas y por si fuese poco, con cero comunicación entre federación, estados y municipios.

Es ridículo (por mencionar un escenario) tener que registrarnos para recibir una vacuna, y semanas de espera después, ser convocados para un nuevo registro, a fin de obtener un turno para ser vacunado, cuando en otros países en cualquier farmacia y hasta en los parques públicos, uno se presenta con identificación para recibir el biológico. ¿Cuál es el interés por tener datos que ya de por sí poseen? ¿Por qué no descentralizar la vacuna? Quizá las preguntas son ingenuas, pero la lentitud en la aplicación incrementa exponencialmente la posibilidad de muerte diariamente.

Hoy, con la variante Delta (esperando que no mute) la cosa se complica aún más. Por señalar unos datos del Diario Mural (01/08/2021) en la entidad:

El pico máximo del Covid-19 en Jalisco se alcanzó en enero de 2021. En ese mes murieron más de 2 mil 600 personas a causa del virus, además de que se reportaron casi 11 mil casos activos. Actualmente, la enfermedad está en una aceleración. Se ha presentado un aumento de 23.1% en el número de muertes reportadas en comparación con el mes anterior […] ayer se reportaron mil 710 contagios, la cifra más alta de los últimos cinco meses

 No se trata de ser “oposi-todo”, pero ante el pésimo manejo de la crisis, y por citar solo un caso: ¿por qué regresar a clases en agosto? ¿y si hacemos otra consulta popular? Al final, consultar al pueblo, fortalece la democracia y marca rumbo a las instituciones. Puede que resulte algo bien.

Sin duda, nos falta mucho camino por recorrer, pero nada es sencillo en tierra azteca y menos cuando se dice que “en México nunca pasa nada, hasta que pasa, y cuando pasa, no pasa nada”.

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Magdiel Gómez

Politólogo y profesor investigador de la Universidad de Guadalajara. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y coordinador del programa Doctoral en Ciencia Política del Centro Universitario de la Ciénega.

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