Opinión

A Ocotlán le faltan redes de apoyo y políticas públicas que defiendan la infancia

Decisiones.- Hace algunos días me encontré con la nota en el que se aborda sobre el alto nivel de violencia familiar en nuestro municipio, recordemos como la nota lo mencionaba existen diversos tipos de violencia, algunas tangibles físicamente y otras con repercusiones a nivel psicológico o emocional en la persona pero todas con un impacto significativo y principalmente tener en mente que todo aquel acto que genere miedo en la persona vulnerable es considerado violento. 

Cuando yo grito, castigo, aíslo, ignoro, manipulo, chantajeo, golpeo, reprimo a cualquier persona a cualquier edad estoy generando miedo, estoy creando un ambiente hostil en el que tengo algún poder sobre la víctima y existe una dependencia. 

La estructura cerebral cambia cuando se habla de infantes, es por esto que el peso de la violencia y el maltrato viene a darle un giro a la crianza. Aquí me gustaría destacar que el maltrato no siempre es directamente con el menor, es decir si él o ella están presenciando un acto violento entre sus padres o cuidadores esto es considerado maltrato.

Por otro lado cuando hablo sobre la falta de contención en Ocotlán hago referencia al calor humano, a la falta de redes de apoyo, de políticas públicas en defensa de la infancia y las familias, necesitamos información de calidad. 

Nos faltan personas a las cuales podamos acudir sin ser juzgados, si bien es cierto que el maltrato es atentar con los derechos humanos también es verdad que la mayoría de los padres quieren lo mejor para sus hijos e hijas así que iniciemos por ahí, una sociedad en la que se brinde contención a las familias porque a lo largo de los años nadie se ha acercado para abrazarles y acompañarles en desaprender los métodos violentos que alguna vez también nos tocaron el cuerpo.

Ojala algún día nos encontremos con estancias respetuosas que no adelanten los procesos de desarrollo de los niños y niñas, que no exijan a las familias lactar en horarios, que no presionan el control de esfínteres, ojalá encontremos escuelas con maestros que acompañen, que contengan, que guíen, que no repriman, ojalá encontremos un gobierno que priorice la salud mental, que invierta en la infancia, que brinde herramientas que fomenten la salud mental en sus maestros, en su personal de salud, que de información actualizada y científica. 

Ojala nos demos cuenta pronto que necesitamos crear un cambio no porque la psicóloga especialista en crianza lo dice sino porque el mundo entero lo necesita, porque Ocotlán se merece una sociedad justa, una sociedad que defienda los buenos tratos y que cuando sea un maltrato o esté siendo violentado puedan reconocerlo en el cuerpo y no callarlo, ojalá algún día seamos el municipio que contiene a su sociedad, que valida, que acompaña y que es sensible. 

Para terminar no olvides que aquel día que fuiste violentado o maltratado no tenía nada que ver contigo, ni con tu emoción, nunca fuiste tú, nunca fue tu culpa y no lo merecías. 

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Vane Soto

Licenciada en Psicología por la Universidad de Guadalajara, Diplomada en Salud Mental Infantil, Apego y Parentalidad por la Academia Fundación América por la Infancia, Asesora en Crianza Respetuosa.

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