Opinión

Reconocer fallas y definir oportunidades: Parte II

Decisiones- Conforme van pasando los días, son días en las que todos nos preguntamos cómo sobrevivir a esta nueva realidad. En la columna de opinión anterior, mencionaba sobre la próxima Revolución Industrial 4.0 y como esta administración federal ha hecho poco o nulo para la preparación de sus ciudadanos guiándolos a esta gran oportunidad. Sinceramente no veo una respuesta clara por parte del ejecutivo federal y, por medio de su secretario de Educación, ha apostado por dar pedagogía televisiva en este tiempo de pandemia. Y que esto no lo está aprovechando como una “oportunidad de oro” cuando otras naciones si lo están tomando y, aún más, a partir de lo que es el sistema educativo (recuerdan: gobierno, instituciones, escuelas, maestros, padres de familia, estudiantes.) que es el acercamiento a detalle de cada una de las partes mencionadas.

Un claro ejemplo de esto es el modelo del sistema educativo finlandés. Finlandia, acorde con los resultados de la prueba PISA del 2018 de la OCDE, tiene un puntaje de 520, 507 y 522 puntos en literatura, matemáticas y ciencias, respectivamente. Estados Unidos, por otra parte, tiene un puntaje de 505, 478, y 502 en los rubros mencionados. El promedio de las naciones pertenecientes a la OCDE es 487 puntos para literatura, 489 para matemáticas y 489 para ciencias. En México, desafortunadamente, estamos por debajo del promedio con 420, 409 y 419 respectivamente. ¡Estamos a 100 puntos, en promedio por cada tópico, por debajo del mejor sistema educativo a nivel mundial! ¿Qué están haciendo los finlandeses que no está haciendo el mundo y nosotros?

En pocas palabras, les están enseñando a vivir, aprender por sí mismos y a ser críticos de lo que están aprendiendo, dejando de hacer exámenes estandarizados, como lo documenta Michael Moore  en “Were to invade Next”. Y esto conlleva a generar acciones y concretarlas en un largo plazo. Es cierto, tiene un costo elevado empezando por disminuir la privatización en las escuelas; pero si no incluye a los hijos de padres con mejores ingresos a escuelas públicas, difícilmente tendremos un mejor futuro para nuestra nación. Con la pandemia, la situación para las escuelas privadas se encuentra entre la espada y la pared. Pero esta es la oportunidad de oro que todo el sistema educativo debe tomar para mejorarlo ¿recuerdan? 

¿Cómo funcionan las escuelas públicas?, ¿en qué condiciones están?, ¿quiénes son sus profesores?, ¿cómo nos podemos acercarnos más para resolver nuestros retos del hoy que son los del mañana? Preguntas que no nos hemos hecho como ciudadanos. Pero, dirán otros, ¿para qué? Así como en E.U.A. es un negocio la educación, en México es un negocio mayor, y complejo a la vez, que es controlado por unos cuantos colectivos. Se desvirtúa lo que es el arte del aprendizaje y, por consiguiente, genera la otra “pandemia” intelectual y colectiva: personas aborregadas, sin criterio, adoctrinadas por los dirigentes, miembros y exmiembros de partidos políticos de antaño.

Sir Ken Robinson mencionó que es importante inculcar este “Pensamiento Divergente” y que la clave para ello es la colaboración. Me hace sentido, porque es como han surgido los últimos avances tecnológicos. Windows apareció por medio de la colaboración de dos personas. iPhone surgió de una idea y se transformó en realidad a través de un equipo multidisciplinario con la visión de su fundador. Y así muchos productos y servicios que hoy son negocios y que contamos con ellos, fueron sembrados por la visión de cada uno de estos emprendedores, formando empresas PyME’s o corporativos que permitan su funcionamiento a través de la colaboración de las personas compartiendo su riqueza.

En Jalisco existen 376 mil 063 unidades económicas (negocios) de acuerdo con el Directorio Económico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) del INEGI. Dicho dato fue recabado en abril del 2020 durante la pandemia, que es posible que hayan desaparecido cierto número de unidades por estas fechas debido a la falta de apoyo del ejecutivo federal. Si analizamos que con la cuarta revolución industrial puede desaparecer el 40 por ciento de los negocios y/o empleos, quedarían solamente 225 mil 637 unidades. Esto no es del todo cierto, porque para la nueva ola tecnológica se requieren 133 millones de personas para cubrir 133 millones de empleos a nivel mundial. Es decir que es otra oportunidad de oro que tenemos que aprovechar para este futuro anhelado para el estado y para nuestro municipio.

Si bien mencioné que los empleos que pueden desparecer son de la clase media, pero es también de reconocer que esta es una ventana de oportunidades para la clase media donde, si y solo si, se pueden aprovechar con una educación digna, revolucionada y agregada a valor. Una educación de economía de conocimiento donde se supervise a máquinas, pero se disfrute de la poesía emanada por personas, de las obras de arte interpretada por personas, de las justas deportivas y deportes electrónicos organizadas por personas… De personas ordinarias realizando cosas extraordinarias. Este es el futuro de la plenitud humana. Una visión que una elite global está disfrutando y no desea compartir al resto de la humanidad por un simple pronunciamiento: “La educación no es para todos”.

Técnicas como el “Aprendizaje automatizado” (Machine Learning) han alcanzado beneficios como conseguir más de un desarrollo ágil de múltiples vacunas simultáneamente para este maldito virus que padecemos actualmente. En el pasado, el tiempo de desarrollo (de acuerdo con investigaciones y artículos científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts [MIT por sus siglas]) era mayor a 4 años; hoy tenemos la fortuna de tenerla entre 12 a 18 meses. La tecnología ha permitido simular escenarios con relación a los parámetros y tratamientos necesarios para que los experimentos diseñados arrojen los resultados deseados a responder las preguntas iniciales. Y esto a un aprendizaje por si solo de una computadora que haga trabajos especializados, repetitivos, y comprenda y maneja los datos.

Jalisco tiene una oportunidad de oro, y por ende Ocotlán también. Grandes corporativos están saliéndose del gran país asiático por temor a que surja una nueva pandemia que no pueda controlar y afecte a todo el mundo de nuevo. Uno de ellos es Foxconn, el fabricante de la joya de Apple, el iPhone, el cual está analizando trasladar sus fábricas de China a México por su región occidente y los muchos beneficios, características y similitudes que tiene con E.U.A. Una de ellas es que California tiene la Ameca de la Innovación en el mundo que es Silicon Valley; Guadalajara es el “Silicon Valley Mexicano” y la región occidente del país ofrece un potencial único en todo el país (mano de obra, “commodities” o materias primas, tecnología, clúster de innovación, educación, etc.). 

Las oportunidades están presentes; sin embargo, si el Gobierno de la Cuarta Transformación sigue polarizando al país, generando encono entre la sociedad, realizando rifas que parecen acciones de peculado, haciéndose la víctima y no apoyando a las verdaderas victimas de la inseguridad y violencia existente, no garantizando un estado de derecho y degradando confianza entre los ciudadanos, emprendedores, empresarios e inversionistas, México será un caos sin fin. Es momento que esta “Nueva Normalidad” sea una Justa Normalidad, donde protejamos a todas las personas y lo que consideremos como justo para todos. Todo y todos estamos interconectados; dejemos de pensar que, si se hunde un barco, zarparemos a otro. Solo existe un barco y ese se llama Planeta Tierra Humano. 

Termino con la siguiente reflexión de cómo sobrevivir. Durante la carrera, un profesor nos planteó la siguiente pregunta: “¿Para que fue creado un árbol?” Y nosotros empezamos a responder: “Para dar fruto, para brindar sombra, para generar oxígeno, para ofrecer un hogar a los animalitos, para fluir nutrientes y absorber otros”. Entre muchas otras funciones. Él replicó: “No, un árbol no fue creado para todo eso. Un árbol fue creado para sobrevivir, como todo ser vivo en la faz de la Tierra”. 

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Ulrich Castro Becerra

Ulrich Castro es consultor en Planeación Estratégica y actualmente estudiante en Ciencia de Datos (Big Data). Ingeniero Industrial y de Sistemas por el ITESM Campus Guadalajara, Green Belt por Arizona State University, Black Belt por el Lean Six Sigma Institute, especialista en Logística Internacional y Planeación de la Demanda.

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