Opinión

Pobreza electoral

Decisiones.- La última medición sobre pobreza emitida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), evidencia que en Jalisco se ha incrementado el número de personas en extrema pobreza; en tanto que la disgregación social, la falta de respuesta por parte de las autoridades y el clima de inseguridad contribuyen al coctel de claroscuros en materia de gobernanza y buen gobierno.

Por señalar algunas cifras, la población en situación de pobreza se incrementó en 75 mil casos (finales 2018), y los ingresos inferiores a la línea de bienestar proyectan a Jalisco como el sexto estado que más pobres tiene en el país. Por si lo anterior fuese poco, la población con carencias por acceso a la alimentación aumentó en un ritmo de 500 personas por día (cifra similar al 2012), con lo que implica el ser pobre y vulnerable, al mismo tiempo.

Hoy, en plena efervescencia de las campañas políticas, bien vale preguntar a los candidatos ¿qué soluciones pueden brindar en materia de pobreza y rezago social? Aquí se requieren acciones, no promesas. Es más simple recorrer las calles ofreciendo litros de saliva con tufo rancio, que diagnósticos de la realidad del municipio; pero prometer, ya no puede ser alternativa.

Sin embargo, un punto a favor es que la comunidad está más despierta que nunca; ello quizás obedece al uso de las redes y la calidad de información que se consulta, tal vez se interesan más en las diversas mediciones sobre los índices de desarrollo humano, la eficacia democrática, acceso a la salud y seguridad social, que otorgan un punto de equilibrio para poder decidir sobre los cientos de promesas huecas de campaña que surgen en cada esquina.

A la par de tener datos duros para evaluar candidatos es necesario observar la congruencia entre su decir y su hacer. Reza una frase del marketing político, cuando un candidato se construye desde un cuarto de guerra el votante termina vomitándolo por la falta de empatía y la visible mentira que se pretende vender. Entonces, la hoja de vida, la trayectoria y contacto con la población deberán ser las cartas de navegación que auguren un trienio sin altibajos ni sorpresas.

Pero mientras llega el primer domingo de junio, es importante discutir al menos seis criterios prioritarios:

  1. Criterios de distribución: Acceso a los recursos públicos-rational choice;
  2. Criterios de transparencia. Acceso a la información de manera veraz y oportuna.
  3. Criterios de corresponsabilidad. Cocreación de agendas públicas con el ciudadano en mesas especializantes.
  4. Criterio de profesionalización. Servicio Profesional de Carrera. Cero tolerancias al nepotismo, clientelismo y arribismo rapaz.
  5. Criterio de máxima aplicación de la ley. Impunidad cero y cárcel a corruptos.
  6. Criterio metropolitano y regional. Visión estratégica multimunicipal con enfoques regionales de economía circular.

Escenarios que demandan soluciones inmediatas y de fondo, no promesas superfluas vertidas por perfiles volubles, cínicos, corruptos e ignorantes. Redignificar la política es el reto de cara al 2024. ¿Ya sabes por quién no votar?

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Magdiel Gómez

Politólogo y profesor investigador de la Universidad de Guadalajara. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y coordinador del programa Doctoral en Ciencia Política del Centro Universitario de la Ciénega.

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