Opinión

Lo que nos dejó el 2020 y nos depara el 2021

Decisiones.- “No es el más fuerte ni el más inteligente el que sobrevive, sino aquel que más se adapta a los cambios.” Bien lo mencionó Darwin en su teoría sobre la selección natural, no hay que discriminar a la ciencia como se hizo en el pasado por los gobiernos tiranos y populistas. Eso a raíz de lo que nos ha dejado el 2020 queda más que claro que el único camino para afrontar los nuevos retos del futuro no es a través de milagros y falsas esperanzas de políticos, sino por el sendero de la ciencia y el servicio de está hacia a las personas.

Y no es por menos con tantas perdidas de negocios, de recursos, de tiempo, de personas que tanto amamos y estimamos que, hoy en día, lamentamos el hecho que ya no puedan estar con nosotros en esta época decembrina. Alrededor de 118,000 personas que han fallecido por el virus en todo México, se les recordará por siempre sus familiares. Quizás no nos podamos reunir para celebrar dicha temporada, pero créanme que, a experiencias y platicas de amigas, amigos, familiares y conocidos que fueron diagnosticados por el COVID 19, cambiarían todo por que estuvieran estas personas fallecidas entre nosotros en esta época.

Grandes negocios como Victoria’s Secret o el Cirque du Soleil se declararon en quiebra. Zara cerró mil 200 tiendas en todo el globo. Channel, Hermes y Rolex interrumpieron su producción por el rompimiento de la cadena de suministro. Nike se prepara para la segunda etapa de despidos parte de lo que resta el 2020 y próximo año. Sumemos la salida de Best Buy de nuestro país por su carente estrategia comercial frente al crecimiento monstruoso de Amazon. Muchos observaban el horizonte devastador que se acercaba y nuestros políticos poco o nulo hicieron por su población en relación con su presupuesto y limitantes que contaban.

“Tardamos 12 años en construir el negocio de Airbnb y perdimos casi todo en cuestión de 4-6 semanas”. Así lo reveló Brian Chesky, cofundador de AirBnb, una de las empresas unicornios en el mundo. Y así el mismo efecto (o peor) tuvieron 1 millón de negocios que desaparecieron dentro del radar económico, de acuerdo con datos del INEGI para el tercer trimestre de este año funesto. Tan catastrófico ha sido que termino por afectar a más de 3 millones de mexicanos como nuevos desempleados y generando más de 10 millones de nuevos pobres a nivel nacional.

Todo populista sabe que no tiene la razón, sino lo que le acompaña es la demagogia y no hay mejor creación de esto que al generar nuevos pobres y reducir las posibilidades de nuevas oportunidades a todas las personas para que sean más del grupo de adoctrinamiento y afiliados a proyectos poco eficaces para estos retos mayúsculos que cada vez más se aproximan. A ojos críticos ha hecho por lo menos una justa causa de remunerar mejor el salario mínimo, a expensas que todavía como mexicanos no somos aun mejores en productividad, calidad o incluso en la asignatura pendiente que tenemos, en innovación y economía de conocimiento, como otras naciones si lo han hecho.

Qué año tan doloroso, gris, triste, y cada vez más catastrófico con repercusiones que sinceramente veo en los políticos no alcanzan a visualizar a través de los golpes de avisos que dan tanto la sociedad civil como la iniciativa privada. A lo mejor a tanto sufrimiento, como dicen algunos en las redes sociales (que no comulgo con sus opiniones) tenían que desaparecer los que ya no son indispensables en este mundo y en esta vida. Para estas personas, como todo ser humano, no somos capaces de entender la realidad y esta nueva realidad en la que estamos atravesando y es nuestro deber entenderla.

Esto se está reflejando en todos municipios como lo sucedido en La Barca, que a falta de apoyos gubernamentales para el gremio comerciante han experimentado un descenso en las ventas generando estrategias para sobrevivir como descansar a sus empleadores para no pagar sus sueldos y esto generando cada vez más menos ingresos en las personas. Ni que decir de restaurantes o negocios en Ocotlán que por más que se sostuvieron en pie de guerra para no tronar, perdieron la batalla y bajaron el telón del sueño emprendedor.

Se avizora ahora una crisis financiera en la cual los negocios que siguen en pie atravesarán en la situación de cómo pagar estas deudas generadas dentro de estos meses pandémicos. 10 meses de pandemia crearon muchas deudas y decenas de miles de empresas fueron a quiebra. Si la empresa en la que trabajas todavía se mantiene sin cierres, sin despidos, sin cambios en el salario de todos, trátala bien y también a tus clientes. Estamos enfrentando una pandemia que no puede ser controlada.

El 2020 fue y es un año de supervivencia total, un hito para la próxima década. Es necesario ser agradecido por lo que se tiene, empezando con la vida. Ahora bien, para el 2021, es urgente hacerles frente a los próximos retos que se acercan y que solamente la ciencia y las personas podrán dar batalla. La pregunta será ¿realmente seremos tan valientes, confiables, capaces e intrépidos para apalancar el cambio necesario? Los retos no son nada sencillos en las que enlisto por magnitud creciente:

  • Inseguridad
  • Salud
  • Cambio Climático.

Hay un factor común entre todas ellas, que platicaré en mi siguiente columna exclusivamente para Ocotlán. Un factor que será relevante y vital para los próximos 10 años a nivel local, nacional e internacional: el agua. No me queda más que desearles mucha salud, mucha felicidad para cada uno de lectores y para nuestras comunidades, cuídense mucho.

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