Opinión

Plantar un árbol es parte fundamental para evitar un desastre natural

Decisiones.- Tal y como se lee, el plantar un árbol hace diferencia entre un desastre natural y sus efectos sobre nuestra vida.

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Los árboles además de proporcionar una buena imagen, una sombra y en muchos casos un fruto, también son responsables de evitar la erosión de la tierra, regular el clima, reducir los niveles de CO2 y sobre todo de mantener los mantos freáticos a niveles adecuados para que podamos tener el agua suficiente para consumo y supervivencia humana.

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Durante los últimos años hemos visto una mejoría en la cultura ecológica pero también un gran descuido de muchos políticos internacionales como en el caso de Brasil, donde se lleva a cabo una depredación masiva en la selva del Amazonas de manera legal auspiciada por el mismo gobierno de Jair Bolsonaro, pero hemos visto que en nuestro propio país se está llevando a cabo un singular efecto en cuanto al ámbito ecológico; por un lado el Gobierno Federal empuja importantes proyectos de crecimiento económico en el sureste del país con el objeto de incrementar la calidad de vida de quienes han sido olvidados por los gobernantes durante muchos años, pero a cambio del impacto ecológico que traerá este mega proyecto, el Gobierno Federal implementó el programa “Sembrando vida”, donde concentró los recursos económicos para llevar a cabo la plantación de miles de hectáreas forestales para subsanar el daño ecológico de estos proyectos y además incrementar los recursos forestales de la zona.

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En Jalisco hemos visto un efecto adverso en el recurso forestal, en el municipio de San Gabriel hace un año se vivió el desastre más grande de su historia, donde una tercera parte de su pueblo se vio afectada y literalmente enterrada por el deslave de la sierra que ha sido indiscriminadamente talada para el aprovechamiento de la tierra. Sembrando árboles de aguacate sin medir la consecuencia que a corto plazo trajo, sin planeación ni supervisión alguna se puso en riesgo y se perdieron vidas inocentes a cambio de un proyecto particular que solo beneficio a unos cuantos.

En nuestra ciudad el año pasado se dio una importante campaña por parte de varias personas y en lo personal en conjunto con mi familia y algunos amigos, nos dimos a la tarea de sembrar cerca de 500 árboles de especies endémicas de la zona bajo el hashtag #ReforestaChallenge, además de diferentes personas que iniciaron diferentes campañas en otros puntos de la ciudad. Todas estas campañas fueron respuesta a la indiscriminada tala que se llevó a cabo sobre diferentes calles de la ciudad, pero en especial de la calle Madero, donde se evidenció una falta de sensibilidad por parte de las autoridades hacia los temas ambientales y su resistencia a cumplir con las normas forestales o la plantación y posterior extracción de árboles que se plantaron en un predio privado ubicado a espaldas de la Unidad Administrativa Norte o peor aún donde se plantaron árboles en un predio para llevar a cabo el supuesto espacio forestal público más grande de la ciudad y se sembraron de manera indiscriminada cientos de árboles que ahora están amenazados por el proyecto de construcción del Hospital Regional de Ocotlán y con esto demuestran la evidente falta de planeación ambiental de nuestra ciudad.

En días pasados se hizo tendencia local la tala de un árbol a las afueras del EREMSO, donde un servidor en mi calidad de ciudadano, solicité una audiencia con la directora de dicho centro educativo, la Mtra. Olga Araceli Gómez Flores, a quien debo reconocer que durante muchos años he tenido el gusto de conocer y de seguir su trayectoria política y profesional. En dicha reunión claramente mostró que su actuar fue completamente apegado a derecho, ya que contaba con un permiso de la autoridad municipal para llevar a cabo el derribo de aquel árbol el cual según su versión estaba con graves daños debido a una plaga y al riesgo de colapso por su visible deformación y crecimiento. También me comentó que dentro del proyecto de crecimiento de este centro educativo está el recuperar el vivero forestal que había sido olvidado por administraciones universitarias anteriores, lo cual espero sea realidad, ya que nuestro municipio terminantemente dejó y abandonó el vivero municipal que fue un proyecto que sobrevivió muchas administraciones con recursos casi nulos.

Seguidamente me di a la tarea de investigar el sustento y la procedencia de dicho documento, pero sorprendentemente y de manera ilegal me di cuenta que en su mayoría los dictámenes emitidos por esta autoridad municipal carecen del cumplimiento de la Norma Estatal Forestal que dicta los procedimientos a seguir antes de llevar a cabo la dictaminación o derribo de cualquier árbol. Desafortunadamente durante más de cuatro años, las autoridades municipales han omitido bajo la complacencia de las autoridades estatales dichas normas y han depredado cientos de árboles en la ciudad.

Es por ello que más allá de repartir culpas, hagamos un ejercicio de resistencia social y de competencia en contra de las medidas irresponsables que los gobiernos con servidores públicos hechos al vapor han optado llevar a cabo. Sembremos vida, sembremos esperanza y démosle un respiro a nuestro planeta; demos un ejemplo a las nuevas generaciones de cómo se pueden combatir dos problemas con tan solo sembrar un árbol, acabemos con esas políticas en contra del medio ambiente y sembremos conciencia en las siguientes generaciones, ya que cada centímetro que veas crecer un árbol, será el crecimiento que seguramente tendrán tus hijos y ellos a su vez te recordarán cada vez que vean esas acciones que llevaste a cabo.

En esta primera intervención dentro de este medio de comunicación quiero invitarte a que mejoremos y ayudemos al planeta ya que por más y mejor preparados que estemos ante un desastre natural, nada lo mejorará si no restablecemos el medio ambiente. Cada año los fenómenos destructivos son más potentes y más desastrosos debido al gran daño que le causamos al planeta y de alguna manera él mismo trata de compensar los daños con cambios de clima extremos “una fiebre” para eliminar esta enfermedad.

Hoy es momento de hacer algo por el planeta y evitar consecuencias mayores para nosotros mismos, como decía José Martí: “En la vida hay que hacer tres cosas, tener un hijo, escribir un libro y sembrar un árbol”. Las consecuencias dependen de nosotros si son positivas o negativas.

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Francisco Godínez Castellanos

Servidor Público desde hace 18 años y bombero desde temprana edad. Es egresado de la universidad de Texas A&M como instructor de Bomberos, actualmente labora en Bomberos de Guadalajara.

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