Opinión

Coronavirus: lo que hay que saber y lo que hay que hacer

Decisiones.- Todas y todos estamos preocupados por el COVID-19, o coronavirus. No es para menos. En el mundo hay más de 182,000 casos confirmados y 7,000 muertes. Hoy en México hay 82 casos confirmados y hasta las 7 pm del lunes 16 de marzo hay 0 muertes reportadas, aunque aún es necesario seguir haciendo pruebas para asegurar que la mayoría posible de los casos sean detectados y reportados. 

El 31 de diciembre de 2019, el gobierno de Wuhan, en China, confirmó que las autoridades sanitarias habían comenzado a tratar decenas de casos, comunicando días después que un nuevo virus -lo que hoy conocemos como COVID-19- había infectado a decenas de personas en Asia. En ese momento, no había evidencia de que el virus se propagara fácilmente por humanos. 

Sin embargo, hoy sabemos que el COVID-19 tiene un índice de contagio similar al del ébola, SARS, tuberculosis y a la influenza española que, en 1918, afectó a un tercio de la población mundial, causando 50 millones de muertes -la mayoría de ellas causadas por infecciones secundarias no tratadas-. Es muy importante señalar que hay enormes diferencias en cómo entendemos y enfrentamos hoy las pandemias y la infraestructura médica contra 1918. El comparativo anterior sólo intenta ilustrar la magnitud de la facilidad de contagio del COVID-19 y las consecuencias si no hay intervención y un estado de alerta.

Dimensionando la emergencia y nuestra responsabilidad

Hoy, a casi una semana de la declaratoria de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el mundo se encuentra en alerta máxima por la gravedad que implica este virus para la comunidad, es especial para las personas más vulnerables: si bien se estima que la tasa de mortalidad será entre un rango de 0.7% y 2.3% de las personas que contraen COVID-19, los números son mucho más peligrosos para personas en situaciones más vulnerables en nuestro país que adquieran el virus:

  • 8% para personas de 70 a 79 años
  • 15% a personas mayores de 80 años
  • 49% a personas en estado crítico (cuidados intensivos)
  • 10% a personas con enfermedades cardiovasculares
  • 7% a personas con diabetes
  • 6% a personas con enfermedades crónicas respiratorias
  • 6% para personas con hipertensión arterial
  • 6% a personas con cáncer.

Si bien las cifras pueden indicar que, para las personas jóvenes en sus 20s y 30s el riesgo es mucho menor, todas y todos tenemos la obligación de proteger a las personas que se encuentran en una situación mucho más vulnerable a nuestro alrededor. En nuestra comunidad tenemos a nuestros padres, abuelos, seres queridos y conocidos que pueden tener alguna condición delicada de salud. No tomar los cuidados necesarios implicaría que nosotros podríamos ser el vector que eventualmente causaría la muerte de muchas personas por negligencia y egoísmo. No podemos y no debemos ser indiferentes.

Entendiendo el virus

El COVID-19 se esparció de una ciudad a un país entero (China) en sólo 30 días. A diferencia del SARS y el MERS, que se propagaron principalmente en ambientes hospitalarios, el coronavirus se transmite con contactos cercanos. Hoy sabemos que una persona portadora del virus puede transmitirlo hasta 20 días después de presentar el primer síntoma. De ahí la importancia del aislamiento al que las autoridades sanitarias han exhortado a las personas que presenten síntomas.

Los síntomas principales incluyen:

  • Fiebre superior a 37.3ºC
  • Tos seca
  • Fatiga
  • Flema
  • Dificultad para respirar 

En Jalisco, el Gobierno del Estado ha activado la línea (33) 3823 3220 para evaluar a las personas que piensen puedan tener el virus desde casa. Es importante difundir y seguir esta medida ya que de esta forma reducimos el riesgo de colapso de las salas de urgencias y cuidados intensivos de los hospitales de Jalisco.

Retos para México

En Italia, uno de los países más afectados hoy, durante el invierno, entre el 85 y 90% de las 720 camas de las Unidades de Cuidados Intensivos se ocupan para tratar a los pacientes del sistema de salud italiano. Imaginemos ahora la saturación y el colapso cuando al 7 de marzo de se necesitaban ya 556 camas para atender a pacientes con complicaciones por coronavirus. Modelos estiman que, si se logra frenar el ritmo de la pandemia con un modelo linear de crecimiento, al 20 de marzo se necesitarían 869 camas adicionales, contra 14,542 de un modelo exponencial. De ahí las intensas medidas de contención impuestas por el gobierno italiano.

Para México, el reto es similar: evitar el colapso de las unidades de cuidados intensivos y que haya los espacios suficientes para atender a las personas más vulnerables a morir por el COVID-19. Habrá que aprender de la estrategia de Italia para crear y aumentar la capacidad de sus UCIs en 482 camas en 18 días y de China y Corea del Sur para frenar la velocidad de nuevos casos. Hoy urge que el gobierno mexicano y el sector salud se preparen para un eventual brote de casos en el país que requerirán más espacios de cuidado intensivo.

También es urgente que el presidente López Obrador repare en la dimensión del coronavirus y detenga sus actos masivos y prácticas de riesgo, en línea con lo que otros líderes mundiales han hecho. Como primer mandatario, debe asumir su responsabilidad y el papel que le toca desempeñar.

Qué podemos hacer

Aquí van algunos consejos de expertas y expertos para reducir el riesgo de contagio, preparar a nuestras familias y hacer lo que está a nuestro alcance para reducir la velocidad de la pandemia:

  • Lávate las manos con agua y jabón, cuidando que también limpies entre tus dedos y que el proceso dure, por lo menos, 20 segundos
  • Si te sientes enfermo o enferma, quédate en casa
  • Si los síntomas son muy fuertes o eres población de riesgo, ve al hospital
  • Evita tocarte los ojos, nariz y boca sin antes haberte lavado las manos
  • Estornuda en el ángulo interno del brazo
  • Limpia y desinfecta superficies y aparatos electrónicos constantemente
  • No saludes de mano ni de beso
  • No acapares cubre bocas. Los cubre bocas sólo sirven para personas que ya tienen el virus y acapararlos reduce el abasto para que personas infectadas no propaguen más el virus
  • Mantente informada o informado a las indicaciones de las autoridades

Así como el Gobierno de México tiene la obligación y responsabilidad histórica de ejecutar un plan efectivo para enfrentar el coronavirus, hay también una enorme responsabilidad individual para reducir la velocidad de propagación del virus. Conservemos la calma siendo responsables.

Un agradecimiento especial al Dr. Juan Carlos Ordóñez por sus aportaciones para la elaboración de esta columna.

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Jesús Chavoya Moya

Ocotlense. Economía Financiera.

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