Ocotlán
Padecen estrés y depresión jóvenes que estudian y trabajan en Ocotlán
Estrés, enfermedad recurrente en alumnos del CUCIénega.
Decisiones.- Los jóvenes que estudian en el Centro Universitario de la Ciénega (CUCIénega) y trabajan, padecen estrés y depresión, señalaron diversos académicos consultados, mismos que coincidieron con un sondeo aplicado por los autores de este texto periodístico.
De 15 estudiantes sondeados, 12 aseguraron que deben trabajar para solventar los gastos de sus estudios. Otro punto que arrojó el sondeo es que los jóvenes del centro universitario trabajan en promedio un total de tres horas diarias, lo que se traduce a 21 horas por semana, de este modo se reduce el tiempo para realizar actividades académicas y personales.
Además, existen dos razones principales por las que realizan esta actividad extracurricular: la primera es porque deben ayudar a sus padres con un porcentaje de los gastos que conlleva estudiar una carrera universitaria o porque tienen una vida independiente y deben solventar el total de sus gastos, tanto académicos como personales.
Un alumno oriundo de Poncitlán, relató que trabaja en la fábrica Yazaki, a la cual le dedica 40 horas semanales: “La depresión fue un factor horrible, estuve a punto de abandonar la carrera y mi trabajo, no sabía qué rumbo tomar con mi vida”. Él no quiso revelar su nombre por temor a que lo corran de su trabajo.
Otro joven estudiante quien por temor a la revictimización de sus compañeros no quiso que se difundieran sus datos, relató haber tenido inclusive pensamientos suicidas, esto como consecuencia de las dificultades que tenía en sus estudios y con el conjunto de problemas que tenía con sus familiares ya que no recibió apoyo alguno para poder seguir con los gastos de su carrera y de igual manera señaló que otras de las razones que lo derivaron a tener este sentir, era la falta de atención por parte de sus familiares hacia él.
Los 15 encuestados coinciden en que la combinación de estas dos actividades les afecta tanto a nivel psicológico como académico y que padecen desde estrés hasta depresión.
“Sobre todo estrés porque ya no sé cómo hacer para trabajar, estudiar y no reprobar tareas, hacer todos mis trabajos en tiempo y forma, por no dormir las horas necesarias”, fue lo mencionado por el estudiante que llegó a pensar en quitarse la vida.
Esta situación es explicada por varios estudiosos del tema.
La Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), realizó una investigación en toda la red universitaria, titulada “¿Cómo somos, Cómo estamos?”. En ella se señala que el 80 por ciento de los jóvenes del CUCIénega sufren estrés y que además un 20 por ciento mencionan haber sufrido de depresión y ansiedad.
Según el jefe de la Unidad de Protección Civil de la Universidad de Guadalajara (U. de G.), Diego Ernesto Ruíz Navarro, combinar ambas actividades puede generar un daño a la salud de los jóvenes.
“Algunos pueden tener trastornos de ansiedad, en algunos casos también pueden llegar al suicidio, pero principalmente las problemáticas que se van a presentar son de estrés y ansiedad”, explicó Ruíz.
De acuerdo con estadísticas del Observatorio Laboral (Ola) perteneciente a la Secretaria de Trabajo y Previsión Social (STPS), en el año 2018 México registró un total de 2.3 millones de jóvenes que combinaban el estudio y el trabajo, lo que representa un aumento del 8 por ciento respecto al año 2010 que era tan sólo de 1.4 millones de jóvenes.
La situación en la U. de G. no es ajena a la problemática, el 11 por ciento de la matrícula corresponde a alumnos foráneos, es decir, que deben desplazarse distancias muy largas o cambiar de residencia para poder estudiar, lo que representa un gasto mayor para su padres y para el mismo estudiante.
Muchos alumnos foráneos se ven forzados a obtener algún trabajo que les permita seguir estudiando y solventar los gastos que se les presenten para terminar la carrera que están estudiando.
Según la investigación “El valor de la educación. El valor del éxito”, del banco HSBC, pagar una carrera universitaria en México tiene un costo de 252 mil 46 pesos, de los cuales 109 mil 88 pesos son aportados por los padres. Lo que genera un déficit para el alumno de 142 mil 928, mismos que debe obtener trabajando.

La investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Carlota Guzmán Gómez, en la investigación titulada “Entre el estudio y el trabajo. La situación y las búsquedas de los estudiantes de la UNAM que trabajan”, señala que los estudiantes que llevan una vida así tienen dos problemáticas, una sobrecarga inmensa debido a la responsabilidad que tienen y la presión social y también una sensación de desesperanza, pues esto lleva a que muchos estudiantes estén deprimidos.
En entrevista, la psicóloga clínica, Mónica Guadalupe Reyes Alfaro, mencionó que: “El estrés, es todo lo contrario a lo que las personas creen, ya que no es del todo malo, en realidad el estrés es un movilizador, una persona que tiene estrés se mueve y hace cosas, una persona que no sabe manejar su estrés, es la que finalmente tiene problemas”.
De acuerdo tanto a Carlota Guzmán Gómez como a Diego Ernesto Ruíz Navarro, las personas que se encuentran deprimidas suelen aislarse de los que lo rodean, la sociedad, amigos e incluso su familia; llegan a tener cambios repentinos de humor y comportamiento; personas que solían ser muy activas, de repente solo quieren estar dormidos, ya no son participativos en clase, esto se debe a las pocas horas que suelen descansar, por lo que, en el día no tienen energía.
“Hay estudiantes con rasgos más desarrollados, podemos ver en algunos de ellos que hacen publicaciones, empiezan a despedirse, otros pueden llegar a regalar algunas pertenencias […] en algunos casos también se puede llegar al suicidio, últimamente hemos obtenido muchos casos”, mencionó el investigador Diego Ruíz.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró que una de las enfermedades más incapacitantes en estos momentos es la depresión, de igual manera el 23 de octubre del presente año, en el país entró en vigor la norma 035 que habla de factor de riesgos psicosocial debido a los ambientes de alto nivel de estrés.
Enrique García Huete en una entrevista con el medio EL MUNDO, refiere que si un alumno excede 20 horas laborales esto le conlleva a graves consecuencias.
Aunque la U. de G. cuenta con estancias médicas y psicológica para los alumnos, estas sin embargo, son sobrepasadas por la gran cantidad de estudiantes que llegan a necesitar este tipo de recursos, indicó Ruiz.
El problema lo continúan viviendo los estudiantes, pero el miedo a hablarlo y por la falta de ayuda dentro de los centros universitarios, muchos pueden pasar del estrés a la depresión y de la depresión a otra enfermedad de mayor cronicidad.







Muy interesante la información para tomar decisiones de orientación a los jóvenes para que prioricen actividades de beneficio anímico y mental, para poder equilibrar el estrés.
Felicidades a los autores.
Sin duda, caballero, pienso hicieron una labor muy noble en visibilizar este problema, que sabemos no es ninguna cosa sencilla.