Jamay
Evitan queserías de San Miguel de la Paz que planta de tratamiento funcione
Las grasas del agua residual disminuyen la producción de bacterias para tratar el agua.
Decisiones.- La Planta Tratadora de Aguas Residuales (PTAR) de la localidad de San Miguel de la Paz en Jamay no ha podido estabilizarse para operar adecuadamente debido a las grandes cantidades de grasas vertidas por parte de los productores de lácteos en el municipio.
Esto debido a que las grasas vertidas en el agua residual disminuyen el proceso de producción de bacterias aerobias y anaerobias en la planta tratadora, las cuales actúan como un tratamiento biológico para eliminar los contaminantes en el agua.
De acuerdo con el Jefe de construcción de Obras Públicas de Jamay, Ernesto Becerra Sahagún, este exceso de grasa retiene los contaminantes en la superficie y además acaba con los microorganismos ya mencionados, por lo que se requiere de la instalación de filtros que detengan las grasas para operar correctamente.

La solución a la problemática es que los fabricantes de lácteos instalen sus propias trampas de grasas para que el flujo de estas disminuya y llegue lo menos posible al agua, según explicó el funcionario.
Por otra parte señaló que aunque la planta tratadora de San Miguel está preparada para soportar las grasas, el proceso se retarda porque la grasa se estanca en la planta y hay que retirarla manualmente de ella.
Además, el funcionario informó que esta planta tratadora da servicio a la localidad de El Limón de La Barca y próximamente atenderá a una localidad de Ocotlán.
Las minigranjas también contribuyen al exceso de materia orgánica en el agua a decir de Becerra Sahagún.
“Hay muchas minigranjas dentro de los corrales que arrojan los excrementos y la carga orgánica que lleva es demasiada, es más, lleva más carga orgánica la pequeña planta de tratamiento de San Miguel que toda la planta de tratamiento de Jamay”, aseguró Ernesto.
Por último, explicó que la planta tratadora de San Miguel tiene la capacidad de tratar de 10 a 15, sin embargo, por ahora trata de siete a ocho litros por segundo.






