Poncitlán

Daño renal en Poncitlán no proviene de consumo de agua y pescado: U. de G

  • Daño renal inicia desde antes de nacer, indica Felipe Lozano Kasten, investigador de la U. de G.

Decisiones.- Investigadores de la Universidad de Guadalajara (U. de G), demostraron que el agua y los pescados que consumen los habitantes de Agua Caliente, localidad del municipio de Poncitlán, no están contaminados con metales pesados, aunque desconocen las causas, a ciencia cierta descartaron que el agua contenga partículas que generen el daño renal que aqueja al 50 por ciento de la población.

“En el pescado no encontramos plomo, el plomo que están orinando (habitantes de Agua Caliente) no está en el agua ni está en el pescado, ¿de dónde viene?, las dosis son muy bajas aquí no hay intoxicación aún […] no encontramos la causa en el agua de lo que estamos viendo adentro de la gente, no hay esos metales”, reveló el director de la investigación del departamento de Salud Pública del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la U. de G, Felipe Lozano Kasten.

Lozano explicó que la investigación se basó en indagar las causas sin presuponer una en específico, por lo que no se investigó el agua como único factor, sino diferentes elementos como el aire y el suelo, además se hicieron pruebas en la orina, sangre, leche materna y cabello de los habitantes: “Primero, lo he mencionado, hay que ver cuántos son, de qué grado están lesionados y a partir de eso vamos a salir a investigar en el medio ambiente, es al revés de como dicen que es ‘es el agua y luego cómo afecta a la persona’, no, es la persona, qué tiene, qué grado de afectación tiene y luego vamos a buscar afuera”.

Entre los resultados más sobresalientes está el hallazgo de pesticidas en niños a partir del sexto mes de nacidos y principalmente mayores de cuatro años, esto podría ser resultado de las prácticas que muchos niños tienen, pues apoyan a sus padres a fumigar los plantíos familiares, igualmente se realizaron estudios en mujeres embarazadas que determinaron que desde la gestación las madres están compartiendo metales pesados u pesticidas vía placenta.

Para el caso de los pesticidas se investigó una muestra de 447 personas de las cuáles se detectó que el 97 por ciento tiene glifosato, un herbicida que comercializa la firma Monsanto, insecticida que cada quince días es eliminado del cuerpo, sin embargo es repetitiva la exposición con este pesticida pues con ellos fumigan sus plantíos, este químico se encuentra, a decir del investigador, en un debate mundial pues desconocen si provoca cáncer o daño renal, por lo que se requerirá desarrollar investigaciones a largo plazo para conocer el daño que ocasionará en las personas expuestas.

El 85 por ciento de los habitantes de Agua Caliente compran agua de garrafón, misma que contiene dimetoato, glifosato y metoxurón, elementos que contienen los pesticidas, molinato en la red de agua y cerca del lago y picloram en el nacimiento de Agua Caliente de la comunidad.

La investigación concluyó en una primera etapa, ahora les corresponderá a las autoridades realizar acciones para mejorar la calidad de vida de las personas en la zona sur de Poncitlán, y en especial de Agua Caliente, localidad en la que al menos ya se conoce que el agua no es un factor determinante para el daño renal.

Los resultados de la investigación fueron compartidos al alcalde Juan Carlos Montes Johnston, al secretario del Trabajo y Previsión Social Jalisco, Tomás Figueroa Padilla, al secretario de Educación Jalisco, Francisco Ayón López, al diputado federal por Distrito 15, Ramón Bañales Arámbula y a la presidenta del DIF Poncitlán, Darina Aranda de Montes para que tomen determinaciones sobre la problemática.

“Los niños empiezan a tener el daño a los seis meses y vemos que de los seis meses a los cuatro años generan el pico que vimos, ¿cómo teníamos que generar el cuidado de los niños?, yo he platicado con Darina y con Juan Carlos para visualizar lo que yo podría hacer y trabajar y que me gustaría que ustedes nos apoyaran, estamos trabajando con Poncitlán para poner comedores de tiempo completo en las escuelas, pero los niños llegan a la escuela a los cuatro años mi pregunta es ¿qué pasa en ese lapso de seis meses a cuatro años?”, cuestionó Francisco Ayón al investigador luego de reconocer que con la entrega de despensas no mejoraría la situación.

Ayón pidió al investigador que la U. de G los apoye con personal especializado en el diseño de un menú nutricional para aumentar la resistencia de los niños a la exposición de los metales y plaguicidas que se encuentran en la zona y se comprometió a trabajar con el gobierno municipal para lograr que el siguiente ciclo escolar las escuelas de la zona sur de Poncitlán cuenten con servicio de tiempo completo y cuenten con los alimentos que los más necesitan.

Junto con la investigación Lozano Kasten entregó un proyecto al presidente municipal para realizar ocho acciones de gobierno que permitan mejorar la nutrición en los habitantes de la zona.


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