Opinión

Violencia, crimen y miedo al crimen: los retos de la Seguridad Ciudadana

Son la violencia, el crimen y el miedo al crimen las principales dimensiones que engloba la inseguridad ciudadana (BID, 2012). En contra parte, la Seguridad Ciudadana se ha enfocado a mitigar dichos factores. Si bien este concepto nace en alusión únicamente a la seguridad física del individuo, con el paso del tiempo, el espectro de aplicación fue creciendo. Hoy en día, la Seguridad Ciudadana engloba, de manera integral, a todos los factores físicos, psíquicos y sociales que se vinculan con alguna de estas dimensiones.

De acuerdo con el reporte “Seguridad Ciudadana, Marco Conceptual y Evidencia Empírica” publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo, la Seguridad Ciudadana puede ser atendida desde cinco aristas. La primera, la intervención social, se enfoca principalmente en atender las conductas violentas y criminales de los jóvenes, así como el abuso de sustancias nocivas y la violencia en el hogar. La segunda arista, la prevención situacional, que se dirige a reducir los factores ambientales que generan las oportunidades para que se presenten acciones criminales y violencia. La tercera arista es la policía, y más en específico, la capacitación de esta para la detección de oportunidades de delinquir y lo prevengan. Después, como cuarta arista, se encuentra el sistema judicial, el cual debe de ser capaz de detectar, procesar y sentenciar de manera eficiente a los ofensores. Y, finalmente, el sistema penitenciario, el cuál debe de buscar aumentar su eficiencia en cuanto a la rehabilitación de los detenidos con el fin de evitar la reincidencia.

La línea trazada anteriormente es la que se sigue, en términos generales, en todo el continente americano. Sin embargo, el contexto y dificultades enfrentadas en cada una de las naciones difiere. En México, tomando como base las dimensiones de la inseguridad ciudadana y las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), presenta cifras alarmantes para los gobiernos, tanto locales, como estatales y el federal. La sensación de inseguridad se disparó en el 2016, alcanzando un porcentaje de 65.1 y 45.4 de los habitantes de 18 años o más, quienes afirman sentirse inseguros en su municipio o delegación y en su colonia, respectivamente. Sin embargo, en cuanto a la percepción de inseguridad a nivel estatal, esta se mantuvo; empero, se mantuvo en un porcentaje de 72.4.

Lo anterior se puede entender como que siete de cada 10 mexicanos se siente inseguro en su estado, pero al preguntarle respecto a su municipio, solo seis responderían que sí. Y, al preguntarle en cuanto a su colonia, solo cuatro se sentirían inseguros. Si bien la percepción ciudadana en cuanto a la inseguridad es desalentadora, es preciso decir que existen herramientas para combatir dicho mal, y es tarea de la ciudadanía y el gobierno actuar en conjunto para alcanzar una sociedad más segura.

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Magdiel Gómez

Académico del Centro Universitario de la Ciénega (CUCI), de la Universidad de Guadalajara (U. de G).

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