Opinión

Ocotlán: tropicalización de la guerra cibernética

Decisiones.- El 31 de marzo de 2016, Bloomberg Bussinesweek, en su publicación “Cómo Hackear una Elección” (https://www.bloomberg.com/features/2016-como-manipular-una-eleccion/), dio cuenta de las artimañas tecnológicas que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) implementó para alterar la campaña electoral de 2012 y crear tendencias en redes sociales, esto por medio de los servicios del hacker colombiano Andrés Sepúlveda.

En días recientes los semanarios El Financiero así como El Economista, señalan que un estudio de la Universidad de Oxford muestra que el Gobierno mexicano (priista) recluta “soldados cibernéticos” que usan cuentas falsas a fin de influir en la opinión pública.

Ocotlán no es la excepción en lo que se refiere a guerra cibernética, basta darse una vuelta por los foros o grupos de opinión en redes sociales para notar la intromisión de cuentas falsas dedicadas al 100 por ciento en tratar de influir en la opinión de la gente o generar tendencias negativas respecto al trabajo del Gobierno Municipal.

Para quienes no tienen el súper poder de ver lo obvio, la estrategia funciona: interactúan, acrecientan el rumor, dan veracidad a la conjetura, sin fuentes, sin medios de convicción (sin referirme a quienes portan un legítimo reclamo).

Para otros –como el de la palabra-, su tropicalización de guerra cibernética es irrisoria: la falta de automatización de contenidos, ausencia de softwares, cero espontaneidad de las cuentas falsas y la ridícula falsificación de páginas noticiosas -como en la que se publica-, son muestra de un intento pueril, improvisado y ridículo de política negra, que al final del día acaba en política barata.

El hacker colombiano dijo en entrevista: “… me di cuenta que las personas creen más a lo que dice Internet que a la realidad, descubrí que ‘tenía el poder’ de hacer creer a la gente casi cualquier cosa”. Sin duda, música para los oídos y un ideal a seguir por los amantes de la treta y aspirantes a mafioso político.

Desconozco quién, cómo y cuándo fue que en Ocotlán alguien decidió parodiar a Andrés Sepúlveda. No se puede aducir quién está detrás del fango, pero no es difícil deducir, basta ver el común denominador en los antecedentes. ¿Puedes verlo?

Las jugarretas, la cobardía y la ocultación ahí están, lo que queda es encomendarse al buen discernimiento de la sociedad ocotlense, no para favorecer en la opinión pública a uno o a otro instituto o actor político, sino para formarse un criterio propio, en el que, a base de datos y medios de convicción, se le otorgue veracidad a lo real y se desestime la tomadura de pelo.

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Luis Eduardo García Parra

Abogado egresado del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara (U. de G). En la actualidad funge como asesor en las áreas de Secretaría General y Tesorería de gobiernos municipales.

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