Opinión

La huella de carbono de la FIL: el deber de la cultura para la sustentabilidad

Decisiones.- Hace 32 años se gestó una de las ferias internacionales del libro más importantes a nivel mundial, especialmente para la región latinoamericana hispanoparlante, con ello implicó el destino de recursos humanos y materiales que se agrupan en la primera semana del mes de diciembre dentro de una de las zonas altamente conflictivas en acceso y movilidad del Área Metropolitana de Guadalajara: la Expo.

    

Con ello, la afluencia anual de más de 800 mil personas más el staff que se ha presentado desde el 2015 a la fecha, de los cuales se distribuyen en más de 100 mil por día y que llegan a confluir al mismo tiempo en alguna parte del lapso de exposiciones, supera por mucho la capacidad de aforo de 60 mil personas máximo permitido en el recinto. Por ello, no sólo este evento se enfrenta a una problemática de gestión de residuos, sino a una planificación sustentable que debe implementarse como parte de la logística.

Si bien los criterios de protección civil se han omitido en gran medida, no por ello debemos descartar la importancia de una correcta gestión de residuos que no sólo estriba en la disposición final de la generación dada, sino en la adecuación de stands, embalajes alimenticios que no sean de un solo uso (aún hay presencia de unicel, plásticos, etc), embalajes de las librerías para artículos adquiridos (las bolsas no biodegradables siguen presentes) y la emisión de boletaje en papel cuando se tienen plataformas digitales.

    

Por otra parte, en el consumo energético, hay un uso excesivo de sistemas de enfriamiento alimentados con energía fósil (los cuales se intensifican con aglomeraciones de personas en los pasillos), así como la falta de visión integral y coordinación con las autoridades para eficientar el transporte masivo, entre otros, ponen en duda la praxis de los criterios de sustentabilidad dentro del ámbito de la cultura para una de las ferias más importantes en la materia.

    

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Inmaculada Ramírez Rojas

Se desempeña como Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Resiliencia del Gobierno de Zapopan. Durante la administración 2015 al 2018 del Gobierno de Guadalajara fue la Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Resiliencia. Estudió la Licenciatura en Estudios Políticos y Gobierno, la maestría en Políticas Públicas por la Universidad de Guadalajara y actualmente está en el posgrado de Administración y Políticas Públicas por la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato.

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