Opinión

Institucionalizar plan de Educación Ambiental Municipal: una oportunidad para Ocotlán

Decisiones.- Es muy notoria la percepción social -y más en las redes sociales- de una carencia en cultura y educación ambiental de la población en lo general, a través de noticias, como: la basura en las calles, el desperdicio del agua potable, la contaminación de ríos y lagos, el descuido hacia el arbolado urbano, las fogatas en bosques que se transforman en incendios forestales, por citar sólo algunas.

Dichas problemáticas afectan gravemente a las ciudades en nuestro país, provocando además de los graves daños ambientales el que la población muestre diferencias sobre el cómo actuar en su entorno o cuáles mecanismos debe exigirles a los gobiernos para atenderlas.

Es muy frecuente que dentro de esas actitudes los habitantes reclamen la implementación de un programa de educación ambiental, sin embargo, no sólo es competencia de las autoridades municipales el implementarlo, sino también de las autoridades estatales y federales. Más aún, cuando no se parte de una base institucional que obligue multianualmente a un compromiso tácito y presupuestal del destino de recursos en proyectos que tengan un enfoque de educación ambiental.

Es ahí cuando en un simple análisis, ningún municipio del país cuenta con un Plan de Educación Ambiental que haya sido discutido, dictaminado, decretado y publicado en las gacetas municipales existentes, que, conforme a los modelos de programación operativos, dicho plan debería constituir el nivel máximo de organización y estructuración de la intervención entre los actores clave y los programas y proyectos a realizarse a mediano y largo plazo.

Que, a diferencia de un programa de educación municipal el cual es un instrumento de orden táctico que integra las directrices estratégicas del plan, implica un mayor grado de dificultad en su formulación. Por ende, la oportunidad del municipio de Ocotlán en poder incursionar dentro de estos esquemas de planeación representaría un capital político y social relevante que puede ser imitado por otras ciudades del país para articular esfuerzos aislados de la débil conformación del área de educación ambiental existente.

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Inmaculada Ramírez Rojas

Se desempeña como Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Resiliencia del Gobierno de Zapopan. Durante la administración 2015 al 2018 del Gobierno de Guadalajara fue la Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Resiliencia. Estudió la Licenciatura en Estudios Políticos y Gobierno, la maestría en Políticas Públicas por la Universidad de Guadalajara y actualmente está en el posgrado de Administración y Políticas Públicas por la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato.

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