Opinión

¿En realidad la Línea 3 es tan amigable con el Medio Ambiente?

Decisiones.- Un proyecto sostenible no debe evaluarse por sí mismo, sino a través de su método de construcción, con el objetivo de dar sustento a la finalidad por la cual fue concebido porque de ello dependerá si en realidad mitiga la huella de carbono con relación a otros proyectos similares.

Ahora bien, la sostenibilidad actualmente pasa por un fenómeno de desmitificación, donde cada elemento que la conforma se analiza en un sentido de alcanzar el fin último que persigue. Por ende, se han dado diversos debates desde los términos de referencia, hasta los procedimientos ejecutados, como aquellos de la sustentabilidad vs. sostenibilidad, los huertos verticales como instrumentos que tienen alto consumo en agua potable, la educación ambiental que debe transitar al ámbito de lo formal, los cambios en la movilidad mediante proyectos que potencialicen la infraestructura existente sin generar nueva, entre otros.

Con base en lo anterior, desde hace cuatro años, tres ciudades de la metrópoli han sido  paralizadas por un proyecto que busca la movilidad alternativa a través de implantación de nueva infraestructura que ha generado innumerables externalidades negativas en su proceso de construcción, bajo la consigna de beneficiar directamente a 233 mil personas a través de una autorización condicionada en materia de impacto ambiental, la cual venció el 4 de julio del presente año que presentaba lo siguiente:

  • Vialidades con uso de concreto ecológico
  • Recuperación del 100 por ciento el material de despalme
  • Realización de obras de conservación del suelo y aguas
  • Medidas de restricción o precautorias sobre cualquier movimiento de tierra
  • Rejillas captadoras o bocas de tormenta
  • Acciones preventivas de captación y manejo de aguas residuales y pluviales
  • Completar el estudio de afectaciones geohídricas
  • Evitar la generación y dispersión de partículas
  • Instalar dispositivos a los camiones que transportan material
  • Bitácoras de mantenimiento
  • Los vehículos en cada fase deberán cumplir las NOM´s en calidad del aire
  • Retiro de arbolado en forma gradual y progresiva
  • Plan de manejo de arbolado urbano
  • Presentar un programa de comunicación ambiental con los vecinos
  • Realizar los programas de residuos sólidos, de manejo especial y peligrosos
  • Presentar un programa de seguimiento ambiental del proyecto
  • Informes preventivos sobre la ubicación final de las estaciones

Sin embargo, de las anteriores condicionantes, aún se desconocen el cumplimiento total de las mismas porque sólo se tiene la evaluación de impacto ambiental, el estudio de mecánica de suelos, la factibilidad medioambiental de Guadalajara y Tlaquepaque en el 2014 (así como la opinión técnica de Zapopan), el análisis de posibles afecciones hidrogeológicas y algunos pronósticos ambientales (evaluación de impactos y por emisiones sonoras); así como el plan integral de manejo de arbolado.

Producto de una combinación de una serie de factores que privilegian otras funciones en vez de lo sostenible, se han presentado estos eventos:

  • Inundaciones en tramos de construcción por lluvias severas
  • Exposición de aguas negras en la colonia Alcalde Barranquitas
  • Una centena de camiones de carga que contaminan con su material las colonias aledañas a las avenidas Federalismo, Washington, R. Michel y Carretera Chapala. Dichos camiones carecen de la atención a las NOM´s en materia de calidad del aire por ser un parque vehicular viejo en pésimas condiciones
  • Comerciantes, vecinos, así como el sector turístico se han visto afectados directamente, muchos de ellos hasta verse desplazados
  • El desvío de 25 rutas de la avenida Alcalde hacia calles estrechas provocó mayor contaminación del aire y ruido, bajas en las ventas e inseguridad
  • La maquinaria utilizada emisora de un alto contenido de dióxido de carbono
  • La modificación abrupta de la dinámica vehicular, sin considerar elementos de planeación ha derivado en el disparo en los índices por ozono de las estaciones de monitoreo que confluyen en las zonas de construcción
  • La línea se alimentará con electricidad proveniente de energía fósil abastecida por la CFE

La sumatoria de todo ello, pone en duda la aceptación total del argumento que hace del Tren Eléctrico Urbano la mejor alternativa de movilidad limpia y eficiente, obligando a cuestionarnos sobre las medidas de mitigación en las graves fallas en su construcción, hasta el costo-beneficio social a corto y mediano plazo en pro de un medio ambiente sano.

*Fotografía tomada de la página en Facebook: Vecinos Alcalde Barranquitas.

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Guadalupe María Inmaculada Ramírez Rojas

Se desempeña como Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Resiliencia del Municipio de Guadalajara. Estudió la Licenciatura en Estudios Políticos y Gobierno, la maestría en Políticas Públicas por la Universidad de Guadalajara y actualmente está en el posgrado de Administración y Políticas Públicas por la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato.

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