Opinión

El legado del zorro Gris: reflexiones de un avistamiento afortunado

Foto: Miguel Ángel Sicilia Manzo/Banco de Imágenes de CONABIO

Recientemente se difundió el avistamiento de un zorro en las inmediaciones de Ocotlán y Poncitlán, hecho que generó diversas reacciones que van desde aquellos que proponen acciones para su protección hasta aquellos dispuestos a aventurarse a su captura y caza. Por ello es preciso justipreciar su presencia entre nosotros y difundir información que ofrezca un contexto para la mejor relación de nuestra comunidad con este vecino.

Se trata de un ejemplar de zorro gris Urocyon cinereoargentus, mamífero carnívoro autóctono de América, el más antiguo de la familia canidae, que se distribuye desde el norte de Colombia hasta el sur de Canadá. Con una longevidad de 8 años, son monógamos y se aparean a principios de la primavera; unos dos meses después las hembras paren un número variable de crías que maduran antes del año. Son depredadores pequeños con cierta tolerancia a la presencia del ser humano y en esta temporada de lluvias les encanta complementar su dieta de roedores con tunas, garambullos e insectos.

Como antecedente, el 17 de septiembre de 2017 el Biólogo Emmanuel Guevara Lazcano de la Universidad de Guadalajara registró evidencia de zorro gris en la base de datos de la comunidad conservacionista Naturalista de la Comisión Nacional el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad para el polígono del Área Estatal de Protección Hidrológica de Cerro Viejo-Chupinaya-Los Sabinos, en las inmediaciones de Chapala y Jocotepec.

Asimismo, más avistamientos resultaron del estudio inventario de especies de vertebrado fauna en desarrollo por investigadores de la Universidad de Guadalajara dentro de los Programas de conservación de las Sierras de Chapala impulsados por Aipromades Lago de Chapala bajo patrocinio y financiamiento de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial del Estado de Jalisco. En un primer informe no solo se registran evidencias de zorro gris, sino que también se comprueba y documenta la presencia de armadillo de nueve bandas, conejo serrano, ardilla vientre rojo, tuza mexicana, jaguarundi, lince, coyote, zorrillo listado, cacomixtle y pecarí de collar. La lista puede ampliarse, para sorpresa de quienes pensaban que nuestros cerros ribereños carecían de riqueza y diversidad biológica. Sin embargo, para las comunidades rurales no tiene nada de extraño la presencia de fauna en las zonas silvestres de las serranías; han convivido desde siempre con ellos, acordando espacios y respetándose mutuamente. Son ellos quienes validan los listados de nuestros investigadores y quienes nos guían a los sitios precisos para recabar las pruebas requeridas para sustentar un registro

En este caso el último registro fue obra de Ramón Espinosa y Roberto Puga, fotógrafos profesionales con vocación de naturalistas quienes descubrieron rastros, diseñaron un inteligente trampeo, analizaron hábitos y planearon la captura de evidencias fotográficas, logrando una serie de hermosas instantáneas de un zorro juvenil, alerta, ágil, en visible buen estado físico y dominador de su territorio. El sitio del avistamiento se reserva para protección y conservación del hermoso espécimen.

¿Por qué es importante la presencia de un zorro gris y su registro? Son buenas noticias, porque la presencia del zorro nos brinda importantes servicios ambientales, ya que al comer bayas escarifica las semillas en su tracto digestivo para luego dispersarlas en los lugares adecuados a lo largo del territorio, asegurando la regeneración de vegetación nativa. Asimismo, regula poblaciones de roedores que constituyen la base de su dieta. Por ello, es un indicador de salud ecosistémica que revela que todavía hay recursos naturales suficientes para mantener a esa especie y a la cadena trófica que encabeza el coyote, animal de mayor abundancia y dominancia de acuerdo con las recientes investigaciones.

Por otra parte, es muy positivo el hecho que las inquietudes ambientales ciudadanas están alcanzando la madurez y masa crítica que les permite convertirse en proyectos ambientales y en políticas públicas. Algunos registros son resultado de investigaciones asociadas al proyecto liderado por Aipromades Lago de Chapala de proteger los ecosistemas y biodiversidad contenidos en la cuenca alta del Lago de Chapala, que desde hace 10 años emergió como propuesta ciudadana y que ha ido evolucionando hasta resultar el pasado 8 de febrero en el decreto como Áreas estatales de protección hidrológica de la serranía entre el Cerro San Miguel y el Chiquihuitillo, y la Sierra Cóndiro Canales. Este proyecto considera ampliar su categoría de conservación hacia la Sierra de los Ocotes, Cerro Gomeño y las serranías que bordean la ribera sur del lago entre Tuxcueca y Tizapán el Alto.

Pero también es sumamente importante destacar que los otros registros de flora y fauna de la región son obra de ciudadanos comprometidos con su entorno que expresan su amor por la naturaleza dedicando su tiempo libre y sus esfuerzos personales en comprender todo aquello que no alcanzamos a ver, pero que es fundamental para nuestra vida en balance, como el rol fundamental del zorro gris en el ecosistema que compartimos como hogar común. Ciencia ciudadana le llaman y está ocurriendo ya entre nosotros, como la aplicación para identificación de aves de Chapala, de acceso gratuito en el portal http://avesdechapala.org/ cuyos resultados son incrementar el conocimiento sobre la naturaleza en nuestra comunidad ribereña. Asomarse por ahí causará mas de un asombro y cautivará a los amantes de nuestros vecinos alados.

La contemplación de la vida silvestre encierra profundos significados, y descifrarlos puede traernos enseñanzas fundamentales para nuestra relación con la naturaleza. Fue precisamente un zorro quien al despedirse del Principito en el libro de Antoine de Saint Exúpery nos obsequió una moraleja sobre la importancia de conocer aquello que no alcanzamos a ver pero que advertimos:

-Adiós- dijo el zorro-. Mi secreto es muy simple: no se ve bien sino con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos. El tiempo que dedicaste a tu rosa, es lo que hace que ella sea tan importante para ti. Los hombres ya no recuerdan esta verdad. En cambio, tú, por favor… no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa…

Quizá entonces el significado de tan afortunado avistamiento de un zorro gris y su viralización en redes sociales sea una señal para recordarnos aquello que es esencial pero que es invisible para nuestros ojos, que hemos descubierto en su existencia y abundancia, a lo que hemos dedicado tiempo, instituciones y ciudadanos que anhelamos su rescate y conservación y de lo cual somos responsables para siempre: nuestro invaluable capital natural.

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Gabriel Vázquez

Gabriel Vázquez Sánchez ha desarrollado su trayectoria profesional liderando proyectos de conservación en espacios naturales, promoviendo el desarrollo comunitario, el manejo sustentable de los recursos naturales y su gestión territorial. Actualmente es Director General de la Asociación Intermunicipal Aipromades Lago de Chapala.

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2 comentarios

  1. Es emocionante que aún en nuestros días la naturaleza no deje de sorprendernos, para futuras generaciones es una gran noticia. Sensible nota que pone a tono la importancia de la conservación. La moraleja compartida al final es una bonita moraleja de aquello que carecemos en nuestros días, ser responsables de nuestros actos. Somos la especie dominante en un planeta prestado. El mundo no se acaba , lo que se acaba es la humanidad y este zorrito confirma que tenemos cuentas por saldar con pacha mama. Buen texto.

  2. Una manera inteligente en que la naturaleza nos da guiños de que no sucumbe. Un gran mensaje para las nuevas generaciones que crecen con la cultura de la conservación, buenas noticias para el planeta y otras tantas especies. Al final la especie dominante solamente esta de paso y Pacha mama tiene cuentas por cobrar.La moraleja final Saint Exúpery es un recordatorio sensible de una constante en nuestros días : ser responsables, buen texto informativo y atinado sobre aquello que nuestros hijos deberían ver en primera persona.

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