Opinión

Cuando debería importar lo medioambiental

Decisiones.- Hablar de cuidado del medio ambiente a escala nacional se ha convertido en una suerte de dilema en donde la polarización de los discursos, la trivialización de los factores técnicos y el oportunismo emergente ha pulverizado la consolidación de esta área de política pública y generación de conocimiento.

Si bien las mejoras ambientales van acompañadas de mecanismos multifactoriales a gran escala, que implican un periodo de ejecución a mediano y largo plazo, donde en la gran mayoría de los casos se vuelve complejo el medir o pronosticar, no por ello, implica el que no se puedan implementar.

En los últimos días la población del país, específicamente la de 9 importantes estados de la república en población y economía, como lo es Jalisco, pasan por un periodo de crisis de abasto de combustibles de origen fósil, producto de decisiones gubernamentales a nivel federal, las cuales no han migrado a la generación de nuevos esquemas en producción masiva de energías renovables.

Por ende, resulta una falacia el sostener que los resultados obtenidos en disminución de contaminantes criterio en ciertas zonas por la mala aplicación de una política energética aseguran la viabilidad de la misma, cuando el Estado de Derecho en materia ambiental es nulo, el presupuesto federal anual asignado a programas de combate al cambio climático disminuyó drásticamente en un 30 por ciento, mientras que la inversión de combustibles de altas emisiones como el carbón (mediante plantas de generación de energía eléctrica de la CFE) aumentará en más de 10 mil millones de pesos. O que decir, de la baja posibilidad de acceso directo a gobierno locales de programas y financiamientos en materia de acción climática, porque deben pasar por los estados y la federación.

Adicional a lo anterior, la no formalización de la educación ambiental en el sector educativo básico, el parque vehicular de uso público dependiente de energía fósil, los mega proyectos de trenes que invaden áreas naturales protegidas, la planeación urbana a expensas de interés de consorcios privados, la mercantilización de recursos naturales y la no cultura ambiental en la población, han sido un caldo de cultivo para esgrimir que cualquier situación puede ser benéfica ambientalmente porque se prefiere ver el árbol, antes que ver el bosque. No nos equivoquemos.

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Inmaculada Ramírez Rojas

Se desempeña como Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Resiliencia del Gobierno de Zapopan. Durante la administración 2015 al 2018 del Gobierno de Guadalajara fue la Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Resiliencia. Estudió la Licenciatura en Estudios Políticos y Gobierno, la maestría en Políticas Públicas por la Universidad de Guadalajara y actualmente está en el posgrado de Administración y Políticas Públicas por la Universidad Virtual del Estado de Guanajuato.

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